EL LADO EMOCIONAL DE LA SEXUALIDAD
La sexualidad también se siente por dentro.

UNA CONEXIÓN QUE NO SE PUEDE DESLIGAR

El ser humano tiene una conexión muy estrecha entre el área emocional y su sexualidad. Este vínculo es muy profundo y no puede ser desligado con facilidad, lo cual quiere decir que las relaciones sexuales siempre influenciarán emocionalmente a una persona, ya sea de manera positiva o negativa. Cuando hablamos de emociones es necesario hacer diferencia entre la forma en que estas son percibidas por los hombres y las mujeres, pues ambos sienten e interpretan de manera diferente las cosas. Con respecto a esto se dice que las mujeres son más emocionales y más sensibles que los hombres, pero esto no es así; tan solo hay diferencias. Desde este punto de vista analizaremos cada género y como somos influenciados positiva o negativamente por la sexualidad.

 

EL LADO EMOCIONAL DE UNA MUJER

Las mujeres buscan dos cosas en una pareja, por un parte sienten la necesidad de ser protegidas y por otro lado requieren sentirse únicas. Estos dos grandes requerimientos le hacen tener una conducta específica que puede influenciar sus gustos y deseos. Por ejemplo a una mujer puede llamarle la atención un hombre de aspecto fuerte por la sensación de seguridad que este le brinda, pero si ese mismo sujeto también tiene una apariencia agresiva, entonces su mente le dirá que puede ser peligroso para ella y tal vez no se interesará en él.

En ese sentido las mujeres realizan un minucioso análisis de un hombre, para ver si realmente les da esa sensación de seguridad y protección que necesitan y de manera involuntaria revisan aspectos como la fuerza física, su salud (aseo), temperamento, estabilidad emocional y económica, destrezas en diferentes áreas y otras más.

La necesidad de ser únicas y ocupar un lugar importante, influye su manera de ser y de mostrarse a los demás. Para una mujer es de vital importancia llamar la atención de algún modo y que las personas que la rodean noten que ella está ahí. A una mujer no le gusta pasar desapercibida, a ellas les gusta ser admiradas aun por personas que no las conocen.

 
 
 

Una mujer no se sentirá bien con una pareja que solo la quiere por un momento (sin compromiso) y mucho menos si la razón es que existe otra mujer ocupando un lugar más importante que ella. Esta necesidad pone en las mujeres un fuerte deseo de escuchar halagos y palabras especiales para ellas, también les fomenta el deseo de ser consentidas y amadas.

¿Cómo influyen estas emociones en la sexualidad de una mujer?  
Como explicamos anteriormente la sexualidad no puede desprenderse de las emociones, por lo tanto las mujeres también experimentan sus dos grandes necesidades emocionales en el área sexual. Generalmente una mujer prefiere ocupar un lugar de sumisión durante una relación sexual, pues esperan que su pareja asuma el rol dominante y fuerte, aunque siempre hay excepciones. Por esta razón las mujeres pocas veces toman la iniciativa de empezar y prefieren ser buscadas en vez de buscar. También vemos este comportamiento en su preferencia de ser tocadas a tocar. La necesidad de ser únicas es de suma importancia en el aspecto sexual y tal vez sea lo más importante a largo plazo para ellas.

Durante una relación sexual la mujer espera recibir cariño, amor, caricias, espera sentirse importante y valiosa, espera ser tomada en cuanta como persona más que como un juguete de placer ligero. Por esta razón es que las mujeres son reservadas en el aspecto sexual y a pesar de sentir placer físicamente, no andan buscando desesperadamente encuentros sexuales sino que prefieren satisfacer primeramente su necesidad emocional.

¿Qué problemas hay cuando las expectativas emocionales de una mujer no se cumplen en el aspecto sexual?
 

Muchas veces las mujeres seden a sus requerimientos y se entregan en una relación sexual, para buscar un poco de amor y de cariño, pero si no reciben esto experimentan una sensación de frustración. Si una mujer se siente usada como un juguete de placer por un hombre, sentirá que no es única, tendrá problemas de autoestima y le será difícil valorarse como mujer.

Para las mujeres es incomodo sentir que solo son objetos sexuales y no les agrada que la única admiración que despiertan en los demás sea de tipo sexual, pues esto les hace pensar que no son tan importantes y que no las valoran realmente, aunque muchas logran aprovechar esta situación para elevar un poco su autoestima y sentirse especiales.

Sin embargo, si tienen relaciones sexuales bajo estas condiciones se sentirán frustradas, ya que ellas también esperan inspirar respeto, ternura y cariño.

Otro problema que se presenta en torno a las emociones con respecto a las relaciones sexuales es el aspecto moral y los valores de cada mujer. En nuestra sociedad tenemos diferentes puntos de vista con en relación con los principios morales de la sexualidad.

Cada persona tiene un código de ética que varía de acuerdo a su formación. Cuando este código se rompe, entonces la persona experimentará un sentido de culpa e inconformidad consigo misma. Un ejemplo de esto puede ser la fidelidad, el esperar hasta cierta edad o época para comenzar la vida sexual, entre otros.

 

EL LADO EMOCIONAL DE UN HOMBRE

Los hombres tienen varios requerimientos emocionales que influyen su manera de pensar y de actuar. Uno de ellos es el impulso de competencia o el deseo de triunfar sobre otras personas. Lo anterior se manifiesta no solo en el aspecto sexual sino en la mayoría de sus actividades, donde le es necesario destacarse por encima de otros. Un ejemplo de esto puede verse en el deporte, en los juegos, en los negocios, en el trabajo y demás situaciones de competencia.

Otra emoción relevante en la vida de un hombre es el deseo de proteger. Esta necesidad influye su gusto hacia las mujeres, pues los lleva a desear que su pareja sea frágil, delicada y dócil, pues de esta manera se sienten protectores. El gusto hacia las mujeres también está influenciado inconscientemente por la necesidad de reproducción, es decir que sin darse cuenta se interesan por mujeres que muestren rasgos de fertilidad, como son el abdomen plano, un vientre simétrico, los senos bien definidos ya sean grandes o pequeños y otras características que asocian involuntariamente con la reproducción.

Un hombre también necesita sentir que dirige y que tiene autoridad, por esta razón la gran mayoría asumen un papel dominante con su pareja. Esta necesidad también los conlleva a un fuerte deseo de ser dueños de muchas cosas, entre las cuales se incluye a su pareja.

   
¿Cómo influyen estas emociones en la sexualidad de un hombre?
 

En general, el deseo sexual de un hombre está más influenciado por sus sentidos corporales que por sus emociones. Ya vimos como estas emociones pueden influir en el gusto de un varón y determinar el tipo de mujer que le gusta, pero ellos pueden tener relaciones sexuales con alguna chica que ni siquiera les guste. La razón es que para un hombre está primero la estimulación de su cuerpo que sus requerimientos emocionales. En ese sentido un hombre podría ceder a sus necesidades de competir, proteger y dominar si al hacerlo recibirá placer físico.

Lo anterior no significa que el aspecto emocional esté desligado de la sexualidad de un hombre, solo está diciendo que el deseo sexual está regido en principio por sus sentidos, lo cual influye en la decisión de tener sexo, más no influyen en lo que siente internamente un hombre después de la relación sexual.

Recordemos que la sexualidad de una persona no consiste solo en el instante que practica el acto, sino que hace parte de integral de su ser y ocupa gran parte de su tiempo. Esto nos da claridad para entender cómo funcionan las emociones en la sexualidad de un hombre, las cuales se manifiestan principalmente cuando ha pasado el encuentro sexual.

¿Puede un hombre sentirse mal emocionalmente después de una relación sexual?
 
Existen diferentes situaciones que pueden afectar sicológicamente a un hombre después de una relación sexual. En general los hombres son muy propensos a tomar la decisión de estar con alguien basados en “el calor del momento” y no en la razón, pero cuando todo ha terminado, las emociones, las normas morales y en general la razón, comienzan a cavar profundamente en su mente y es en este instante cuando el hombre puede sentirse mal o arrepentido. Por ejemplo si un hombre es infiel a su pareja a la cual quiere realmente y tienen relaciones sexuales con otra mujer, puede experimentar un sentido de culpa y una profunda decepción de si mismo cuando todo ha terminado.

Otra situación que puede afectar sicológicamente a un hombre después de una relación sexual, es el hecho de no haber tenido un buen desempeño sexual. Esto golpea fuertemente su ego y le genera problemas con su autoestima. Este problema no es exclusivo de los hombres mayores, pues hay muchas formas de causar la insatisfacción de una mujer, como la eyaculación precoz, la disfunción eréctil, la falta de tacto en cuanto a las verdaderas necesidades sexuales/emocionales de una mujer, entre otras.

Hay otros problemas emocionales que pueden manifestarse a largo plazo; uno de ellos tiene que ver con su historial sexual. Cuando un hombre ha tenido muchas compañeras sexuales, tendrá un “nivel de exigencia” cada vez mayor con respecto a su satisfacción. El problema esta en que no todas las mujeres incluyendo a su pareja podrán ponerse a ese nivel y el único afectado será el mismo, por qué le será difícil mantener una pareja estable y sentirse bien con ella.